jueves, 19 de julio de 2007

Resumen: El artículo trata de dar a conocer dos conceptos diferentes entre sí pero que se han visto afectados uno del otro. La identidad cultural de los pueblos vista como el sentimiento de pertenencia a un grupo con aceptación de sus valores; y los multimedios que se definen como la utilización de diferentes medios para comunicar algo. Así vemos como la identidad de los pueblos cambió con la aparición de los multimedios, pero al mismo tiempo, cada pueblo tiene un sentido de apropiación que permite que estos influyan en sus características pero de acuerdo a su forma de ver el mundo.

Primero, definiremos los conceptos que se tienen sobre identidad cultural y sobre multimedios y posteriormente hablaremos sobre las implicaciones que se han producido en las sociedades y directamente en su identidad cultural al adoptar estos nuevos medios.

Identidad cultural:

Por identidad cultural, podríamos decir que es el sentimiento de identidad de un grupo o cultura, a través del sentir de pertenencia al mismo, lo cual implica una serie de características que los distinguen de otros grupos humanos. En cuanto a identidad de un pueblo, esta se puede definir cuando una persona acepta a otra como miembro de este mismo pueblo, es decir, el reconocimiento de un pueblo como “si mismo”.

Dentro de una cultura que promueva la conciencia de una identidad común, se encuentra implícito que se busca su preservación y si la identidad es construida en oposición a los extraños, las intrusiones de otras culturas implican la pérdida de autonomía y por lo tanto la pérdida de identidad.

La forma en que se muestra la identificación de los individuos con una cultura es en la aceptación de los valores éticos y morales que actúan como soportes y referentes para preservar el orden de la sociedad.

Multimedios:

Existen muchas definiciones acerca de lo que significa multimedios, se puede decir que es un sistema que utiliza más de un medio de comunicación al mismo tiempo en la presentación de la información, como el texto, la imagen, la animación, el vídeo y el sonido. Según la Asociación Mexicana de Multimedios y Nuevas Tecnologías, se puede definir a los multimedios como la coordinación de varios medios (texto, sonido e imágenes fija y en movimiento) mediante una computadora, tomando en cuenta que es el usuario el que lleva el control de lo que sucede.

Relación identidad cultural-multimedios:

Ahora bien, la sociedad de la información que surgió a partir de los años 70’s, inició un proceso de globalización mundial que se benefició en gran medida con la aparición de la Internet. Esto ha provocado que el mundo, las sociedades y las culturas comenzaran un proceso de uniformidad siguiendo las reglas impuestas en su mayoría por las sociedades occidentales. Esto ha provocado que la identidad cultural de los pueblos se vaya perdiendo, sino en un cien por ciento en gran medida ya que los medios de comunicación se encuentran por doquier y exponen constantemente un modelo ideal de persona que es absorbido cada vez más, sobre todo por las generaciones más jóvenes.

Según Bruno Ollivier (1998) estos son los años del nacimiento de una nueva representación de la comunicación como nueva ideología, organizada alrededor de una técnica (la electrónica), de una metodología (el tratamiento de los datos), de una representación del mundo como homogéneo, la cual pretende ser universal, de intereses económicos en juego y de estrategias mundiales: ideología de la comunicación.

Con la llegada de la Internet y de los multimedios en la cultura y en la educación se provoca el encuentro de los informáticos con los pedagogos. El poder de los informáticos es cada vez mayor en todas las instituciones de transmisión y del mundo de las telecomunicaciones, y su dominio en la red es indiscutible.

En este sentido el cambio tecnológico no solo implica la técnica, sino también la cultura, las formas de representación del mundo, la relación que el hombre quiere construir con este mundo, e incluso hasta la religión. Por esto, se han estudiado los cambios inducidos por el paso del papel a los multimedios que transmiten los nuevos medios.

El papel es el soporte de la edad de la acumulación, de la apropiación. Los multimedios se puede decir que son el soporte del pensamiento ayudado por la computadora, de la artificialidad y de la industrialización.

Sin embargo, el paso de una tecnología a otra no significa una simple substitución. Las tecnologías se acumulan y se mezclan. Los cambios de soporte también traen consigo cambios sociales e ideológicos fundamentales. Por ejemplo según Bruno Ollivier (1998) “el siglo XVI en Europa es un ejemplo de estos cambios de paradigma tecnológico, con sus consecuencias religiosas, epistemológicas, ideológicas, etc. Con el libro llegan, al comienzo de dicho siglo, la difusión del conocimiento, encerrado hasta esta época en los monasterios. Este progreso técnico trae consigo en Europa la reinvidicación del acceso directo y libre del individuo a la Biblia, sin pasar por el clero, el deseo de traducir los textos sagrados, sin referirse a la autoridad de Roma. A partir de estos conflictos se desarrollará la Reforma, como movimiento contra el monopolio de la Iglesia católica, la cual quería perpetuarse como única mediación entre el hombre y el conocimiento. Las consecuencias culturales de la oposición entre la cultura católica y la cultura protestante siguen teniendo repercusiones importantes hasta nuestros días.”

El soporte material de los multimedios es completamente diferente del papel. El libro es táctil, visual, y el texto puede verse, es decir que el libro es de tipo lógico-espacial. Por el contrario, el hipermedia impone una nueva forma de navegación no lineal.

El concepto de apropiación que se tiene con los libros, pone en evidencia el problema de la relación social, en términos de redes, de usos, de poder y de control social. El uso no es simple consumo, ni problema técnico, ya que la tecnología no es una herramienta neutra. Ella tiene sus limitaciones de costo, de competencia e implica a los actores sociales, quienes no se apropian de una tecnología (la conmutación), sino de una máquina de comunicar (la computadora, el fax, etc.).

La apropiación social es lenta, también es diferente según los grupos sociales, étnicos, las culturas; no es lineal, y además lleva a rechazos, usos desviados y a mestizajes o hibridaciones.

Es por ello que las sociedades deben garantizar una igualdad de derechos, el derecho al acceso a las tecnologías, imponer reglas estrictas que garanticen a todos dicho acceso y el respecto de las diferentes culturas frente a la tecnología. La imagen que tendrán los usuarios de la tecnología depende de la imagen que ellos ya poseen de su propia cultura.

Se debe tener en cuenta la cultura de los miembros de la sociedad para que la tecnología encuentre los valores y representaciones del conocimiento que tiene la comunidad. Si la tecnología entra en conflicto con el grupo social y sus representaciones, existen varias posibilidades. La destrucción de la comunidad y la desaparición de sus valores, lo que puede favorecer la emergencia de micro-grupos, con nuevos valores, o la renovación de dicha comunidad a partir de bases nuevas.

La globalización puede considerarse en sus aspectos históricos, lingüísticos, técnicos y económicos. El desarrollo de las redes de comunicación puede fortalecer lo local (lingüístico, cultural). Así, la nueva realidad no es geográfica o espacial porque sino una construcción social y un reto de poder. La distancia ya no se mide en kilómetros, sino en tiempo, en niveles de vida, en estructuración y estratificación social, en niveles de capacitación, de desarrollo de los transportes, en nivel de vida.

En este sentido, la metáfora de la aldea global es mera ideología. Ella ignora las diferencias de cultura, de nivel de capacitación, el capital simbólico proveniente de la tradición.

Las ideologías que se desarrollan con la Internet y los multimedios cambiaron el centro religioso por un centro técnico con sus redes informáticas y telefónicas. Como dice Bruno Ollivier (1998) El futuro del siglo XIX era religioso y social, el progreso de la modernidad era previsto para cada ser humano. El progreso de la edad del mundo virtual del siglo XXI sólo implica al "info-rico", ya conectado, y capaz de apropiarse la tecnología como de pagar el acceso a dicha tecnología.

Sin embargo hay que reconocer que la inteligencia existe por todas partes, a través la diversidad de las culturas, y a pesar de la diversidad del desarrollo técnico de la red, centrada en los países del Norte. La velocidad de la red no puede identificarse al tiempo de las culturas ni al del aprendizaje.

Es por esto que los procesos sociales de apropiación de la red por diferentes usuarios, permitirá, en un marco de respeto de las diferentes culturas de la humanidad, una mejor distribución del conocimiento, la cual será la verdadera riqueza del siglo XXI.

Por último, si bien es imposible negarse a la realidad de que los multimedios han cambiado la forma de ver el mundo en todas las culturas y el sentido de identidad de cada pueblo, en busca de una globalización de pensamientos, especialmente con el sentir occidental, es responsabilidad de cada sociedad la utilización de estos medios, no solo para conocer y comprender las otras culturas, sino para enriquecer su propia identidad a través de la apropiación de los mismos en sus propios términos, es decir, utilizándolos a favor del rescate de sus tradiciones y valores y para ello, debe proporcionar una repartición justa de los mismos entre todos sus miembros, y buscar la forma de eliminar las brechas que promuevan las divisiones al interior de sus comunidades.